Acompañar, escuchar y caminar junto a quienes reciben la oportunidad de volver a empezar después de haber cumplido las penas establecidas por el sistema penitenciario ha sido el corazón del Programa de Liberados, impulsado por el área de Abordaje Pastoral y Comunitario de las Adicciones (APyCA) a lo largo del año que finaliza. Con una mirada profundamente humana y esperanzadora, uno de los logros más valiosos de este recorrido fue la consolidación de un espacio pensado para acoger y sostener: Casa Libertad.
Durante 2025, el Programa acompañó a 112 personas liberadas, una cifra significativa que refleja no solo el crecimiento de la propuesta, sino también la confianza de quienes se animan a dar un nuevo paso. Las proyecciones indican que este número continuará en aumento el próximo año. El equipo, conformado por 12 personas, sostiene su tarea desde el encuentro personal y el vínculo fraterno, entendiendo que la verdadera transformación nace del acompañamiento cercano y comunitario.
Casa Libertad fue inaugurada en agosto de este año como un lugar de puertas abiertas, donde cada persona puede sentirse recibida y valorada. Allí se desarrollan talleres de acompañamiento psicológico grupal, música, artes plásticas, atención al consumo problemático y espiritualidad, entendida como un espacio de búsqueda de sentido y fortalecimiento interior. Además, se brinda acompañamiento psicológico individual y se articulan acciones con servicios de psiquiatría, granjas residenciales para atención de adicciones, asesoramiento legal y dispositivos de cuidado de la salud física.
La misión del equipo, coordinado por la psicóloga Florencia Boneu, también se hizo visible en distintos espacios de encuentro y reflexión. Uno de ellos fue el Primer Congreso Arquidiocesano de la Pastoral de Adicciones de Córdoba (CAPAC 2025), realizado en junio en la sede Centro de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), donde se compartieron experiencias, desafíos y esperanzas. Del mismo modo, el Programa participó del encuentro Construyendo Oportunidades, promovido por el Gobierno Provincial junto con el Ministerio de Desarrollo Humano, el Ministerio de Justicia y Trabajo y el Ministerio de Desarrollo Social y Promoción del Empleo, realizado en el Parque Las Heras.
En estos ámbitos se presentaron los frutos del trabajo del Programa de Liberados y el acompañamiento que se realiza en las cárceles de Montecristo y Bower, donde actualmente sirven un equipo de dos personas para cada recinto una vez a la semana.
Otro paso significativo fue la firma del Convenio de Colaboración Mutua con el Poder Judicial de Córdoba en el mes de septiembre. Este acuerdo busca fortalecer el trabajo conjunto mediante el diseño y la implementación de un protocolo de actuación interinstitucional que permita a tribunales, fiscalías, defensorías oficiales y equipos técnicos derivar de manera ágil y segura a los dispositivos de Cáritas Córdoba a personas que necesiten acompañamiento y contención.
Con gratitud y esperanza, puede afirmarse que el camino recorrido por el Programa de Liberados ha dado frutos concretos. El desafío que se renueva es seguir profundizando este acompañamiento pastoral, sosteniendo la presencia cercana y ofreciendo una respuesta integral a las personas en situación de vulnerabilidad social y a quienes atraviesan consumos problemáticos de sustancias psicoactivas, confiando siempre en la posibilidad de una vida nueva.


